Nuevas esperanzas en la curación de la diabetes tipo 2

Recientes estudios abren una ventana de esperanza ya no solo para el tratamiento dietético de la diabetes tipo 2, algo que ya conocíamos, sino además para su curación.

La diabetes tipo 2 ha sido considerada tradicionalmente como una enfermedad crónica e incurable con un tratamiento centrado en la alimentación, los antidiabéticos orales y llegado el caso la administración periódica de insulina. Es más, en la mayor parte de los casos y una vez diagnosticado el paciente, este se enfrentaba a una escalada progresiva en el tratamiento, empezando siempre por el inexcusable cumplimiento de una serie de recomendaciones dietéticas, el uso de fármacos por vía oral para controlar su glucemia (antidiabéticos orales) y, si la enfermedad progresaba lo suficiente como para hacerlo preciso, el aporte de insulina. No había otra. Si hiciésemos una descripción gráfica de asunto, la diabetes podría ser comparable con el hecho de caer de manera más o menos descontrolada por una pendiente pronunciada en la que nunca se podría parar. Si acaso, todo lo más, reducir la velocidad y las consecuencias, cada vez con peor pronóstico, de los golpes que a buen seguro tendría esa caída. Es decir, a medida que se van ganando años con diabetes, aunque se controle, las expectativas sobre las complicaciones de salud no son nada halagüeñas.

Entre los condicionantes de esta patología, ya lo sabes, destacan por un lado la predisposición genética (que a día de hoy puede cuantificarse en cierta medida) y, por el otro, los estilos de vida más en especial la alimentación y el patrón de actividad física.

esperanzas curación diabetes tipo 2Sin embargo, recientes estudios centrados en el tratamiento dietético de la diabetes tipo 2 han supuesto un rayo de esperanza en este aciago panorama. El último, publicado en la prestigiosa revista Diabetes Care puso de relieve que un sólido programa de pérdida de peso consiguió la remisión de la diabetes durante al menos 6 meses en un 40% de los pacientes estudiados. Titulado Very Low-Calorie Diet and 6 Months of Weight Stability in Type 2 Diabetes: Pathophysiological Changes in Responders and Nonresponders  (“Dieta muy baja en calorías y 6 meses de estabilidad ponderal en diabetes tipo 2: Cambios fisiopatológicos en pacientes respondedores y no respondedores”) este estudio observó que 13 de los pacientes diabéticos estudiados (de un total de 30 participantes) fueron capaces de normalizar sus valores de insulina en sangre así como mejorar la sensibilidad de esta hormona a la hora de realizar su función hasta unos niveles fuera de los márgenes diagnósticos de la diabetes. Todo ello tras seguir un programa dietético consistente en dos meses de dieta muy baja en calorías (o VLCD) y cuatro meses más de alimentación controlada pero más o menos libre.

El trabajo, que no es el primero en esta línea de investigación, forma parte de la labor del Dr. Roy Taylor en pos de un tratamiento que sea capaz de “rebobinar” la situación metabólica de los pacientes hasta el momento en el que no sufrían diabetes tipo 2.

La grasa hepática y pancreática una clave importante

Desde la década de los años 50 del siglo XX se tiene bastante bien asumido que la cirugía bariátrica puede mejorar algunas de las alteraciones metabólicas asociadas a la diabetes tipo 2. Este efecto se ha asociado con la pérdida de peso de los pacientes y así se ha contrastado recientemente en algunos estudios previos del propio Dr. Taylor. Pero más allá de la pérdida de peso “general” de estos pacientes tras la intervención de cirugía bariátrica, este investigador ha puesto encima de la mesa como hipótesis que es la pérdida de grasa asociada al hígado y al páncreas lo que podría explicar en última instancia la mejoría sobre las variables de la diabetes. Así, en una simplificación extrema se podría decir que si se adelgaza en general se termina perdiendo grasa en el hígado y páncreas y que es esta última pérdida la que normaliza las alteraciones metabólicas propias de la diabetes tipo 2, mejorando la secreción de insulina y la sensibilidad de los tejidos a la hormona. Unos cambios que permanecerán en tanto en cuanto se mantenga un nivel de grasa hepática y pancreática por debajo del umbral de la diabetes.

Las VLCD

Las conocidas como Very Low Calorie Diets (VLCD) son como su propio nombre indica en inglés dietas de muy bajo aporte calórico. Aunque hay cierto margen para su variación, en líneas generales suponen ingestas de no más de 700 kcal/día. Son dietas, por decirlo de alguna forma extremas, frecuentemente asociadas al protocolo de una intervención de cirugía bariátrica y de ahí el éxito, al menos parcial y rápido, que se obtiene con ellas en términos de pérdida de peso.